sábado, 13 de diciembre de 2008

LOLLYWOOD SIN MAS BAILES...


Lollywood ya no baila
Las bailarinas de Lahore están en huelga indefinida. La capital cultural de Pakistán, conocida como Lollywood por una industria cinematográfica tan floreciente como la de Bombay, es también la capital del Mujra más erótico de Asia y el Tribunal Supremo del Punjab ha decidido prohibirlo por considerarlo “sexualmente demasiado explícito”. Esta medida, que las artistas califican de “talibán”, pone en peligro una baile y un ritual de más cuatrocientos años de antigüedad que instauraron los mogoles en sus harenes y que en la actualidad está relacionado con el mundo del cine y el teatro, pero también con el gran Barrio Rojo donde se practica la prostitución en Lahore desde el siglo XVII.
Ante la polémica generada por la huelga, los jueces optaron por dejar en suspenso la prohibición, pero pidieron a las artistas que cubrieran sus cuerpos a la hora de la danza, extremo al que estas se niegan por atentar contra la naturaleza de la misma. En declaraciones al diario británico The Independent, un promotor teatral lamentaba la medida judicial y se preguntaba "¿qué esperan, que bailen con burka?" En India y Pakistán se practican diferentes tipos de Mujra, dependiendo de la provincia y la ciudad, pero el de Lahore está considerado entre los expertos como el más sensual. Desde Londres, el director anglopaquistaní, Yasmin Whittaker Khan, acusa a la industria cinematográfica de Lollywood de “dar glamour a una práctica que en la calle sólo sirve para encubrir burdeles”.
Lahore, que vive unas jornadas de convulsión por el cierre de las oficinas de la organización islamista Jamaat-al-Dawa y el arresto domiciliario de su líder por su presunta vinculación con los atentados de Bombay, es la base de varios grupos fundamentalistas de gran influencia que en los últimos meses han ido cobrando protagonismo con ataques contra lugares y establecimientos comerciales y restaurantes donde, según los radicales, se atentaba contra la moral. Los teatros y el barrio rojo, sin embargo, no habían sido centro de estos ataques.
Barrio rojoPor encima de los teatros, la forma más popular de ver Mujra en directo es en el barrio de Heera Mandi (mercado de diamantes), en el casco viejo de Lahore, célebre por albergar el burdel más antiguo de Pakistán. Lo ha sido desde hace cuatrocientos años y lo sigue siendo en plena república islámica, pese a las crecientes presiones de los grupos extremistas. Situado en la zona chií de la ciudad, es un laberinto de callejuelas que por las noches se transforman en autopistas del sexo. Los antiguos reyes y gobernantes que venían aquí a buscar a niñas y mujeres para sus harenes, ahora son paquistaníes de clase media y baja con el único objetivo de mantener relaciones sexuales. ¿El baile del Mujra? No se ha convertido más que una tapadera. En la mayoría de casos el hombre pasa directamente a la acción tras una actuación clandestina por parte de las prostitutas.
Los grupos extremistas son cada vez más fuertes y abundantes en el país, pero este barrio rojo parece ajeno a todo. Sólo en tiempos del tercer dictador militar, el General Zia ul Haq, pareció ponerse en peligro la vida en este gran burdel al emitirse una ordenanza que consideraba delito el sexo fuera del matrimonio. La ordenanza de 1979 sigue en vigor y observa castigos desde la pena de cárcel hasta la lapidación, pero ningún gobernante la ha aplicado de forma rigurosa. El debate sobre la implicación del estado en la moral de sus ciudadanos está abierto desde el nacimiento del Pakistán, pero pocos dudan de que en el denominado “país de los puros”, el Mujra que se practica en Lahore puede tener las horas contadas.

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