jueves, 11 de septiembre de 2008

MICHAEL JACKSON DESCUBRE EL BHANGRA

Durante el programa Britain’s Got Talent, pudo verse esta actuación, donde un imitador de Michael se encuentra con una aparición inesperada… ¿Cómo lo solucionará?



miércoles, 10 de septiembre de 2008

BHANGRA LLEGA A LA CULTURA HISPANA

BHANGRA-POP HISPANO

Los integrantes del grupo Banghra son Victoria Gómez, Lidia Guevara y Javi Mota, todos ellos formados como instructores en fitness y baile, gimnastas, bailarines, coreógrafos y cantantes. En 2008 el grupo se convierte en dúo (Javi y Lydia)

Banghra "La Danza Del Vientre" adapta los pasos básicos de la Danza del Vientre a la música actual, aportando un trabajo muscular de inserción a inserción, mayor control del movimiento pélvico, disociando entre la parte superior del cuerpo y la inferior, además de conseguir un gran trabajo abdominal.

Las coreografías de Banghra "La Danza Del Vientre" van dirigidas principalmente al público femenino, por su clara identificación con melodías y pasos orientales muy sensuales, donde el mayor protagonismo de movimiento es el de la cadera con los pasos básicos de BANGHRA BANGHRASAKE, BANGHRAMOVES, BANGHRAHIPS Y BANGHRAEIGHT. La diferencia entre los pasos de las chicas y los chicos es que las chicas son más ondulatorios y los chicios más rígidos.

Su primer álbum, llamado "La Danza Del Vientre" que ha sido publicado en formato CD+DVD, recoge 15 cortes musicales en castellano y en inglés, con los sonidos orientales típicos de la danza del vientre. El DVD, por su parte, incluye el primer vídeo del grupo, un making of del mismo, un reportaje que nos enseña las coreografías para 10 de las canciones y una galería de fotos. Su primer single, "My Own Way", suena ya en las radios de media España.

Uniendo diversos estilos que han triunfado en años anteriores, como Batuka o los Monjes Budistas, Banghra no sólo ha sido pensado para ser música para escuchar, sino que trata de aportarnos algo más. En este caso el grupo nos enseña nuevas coreografías y movimientos, que hacen de su particular versión de la danza del vientre un baile sensual y armónico, pero también moderno, adaptado a los nuevos tiempos y a todas la edades y sexos.

El 1 de julio se publica el nuevo trabajo de Banghra, "...A Bailar!"; como primer single han elegido "Una Especie En Extinción".

Las nuevas canciones de Banghra combinan una vez más con éxito Música y Baile. El sonido del grupo evoluciona ahora hacia una fusión del pop con el estilo musical hindú bhangra -originario de la región del Punjab, en el Norte de la India- destacando los arreglos musicales orientales, con presencia de instrumentos tradicionales como el tumbi, el shehnai, el darbuka y el sitar, e influencias más occidentales como r&b, rock, house y latino.

REGRESA EL BHANGRA

El bhangra, música tradicional de los campesinos del Punjab, regresa a su tierra de origen y es el orgullo de la juventud india.

Del equipo de música sale la voz de Bruce Springsteen cantando a grito pelado su Born in the Usa. Alguien ha subido los bajos y la sala vibra como un corazón gigante. Algunas parejas bailan. “¡A disfrutaaaar!” grita una joven ligeramente bebida. No se lo dice a nadie en concreto ni tampoco nadie le presta atención. Estoy en una fiesta de estudiantes. Quizás celebren el final del trimestre o un cumpleaños. ¿Qué más da? “¡A disfrutaaaar!”
Es casi medianoche en este barrio residencial del sur de Delhi y la fiesta está en su apogeo. Hasta ahora sólo se han oído canciones en inglés —Madonna, Michael Jackson, Pink Floyd, y muchos más que no conozco ni quiero conocer. De repente, a alguien se le ocurre que ha llegado el momento de pasarlo realmente bien. Se pone una nueva casete. Con los primeros compases, un rugido colectivo invade la sala. Es Daler Mehndi, el sij con ritmo, el indiscutible rey del pop bhangra. Sube la adrenalina y todos se lanzan a la pista de baile. Durante unas horas sólo se oye indipop, y sobre todo bhangra.
Qué vueltas da la vida. Durante los años ochenta e incluso a principios de los noventa, se consideraba indigno admitir en público que uno escuchaba música hindi, o peor aún, punjabí. A Gurdas Mann, la primera estrella bhangra de los años ochenta que vuelve a estar de moda, sólo lo escuchaban los chicos de clase obrera, los tenderos aburridos y los camioneros. En el instituto elitista St. Stephens sólo se oía a músicos como Michael Jackson.
Los tiempos han cambiado. Los chicos de 13 a 23 años, en los que las compañías discográficas invierten millones, se han vuelto patrióticos. “Me siento orgulloso de esta música”, afirma un fan de bhangra, “¡Me hace sentirme tan indio!” Esta generación de jóvenes, hastiada de todo, tenía poco más de 10 años cuando la India emprendió la reforma económica. En la década siguiente, se sucedieron cinco gobiernos, que representaron casi todo el espectro político del país. Excepto el ala izquierdista, bastante debilitada, los demás coincidieron de forma sorprendente en apostar por la globalización. Las grandes empresas, apoyadas por numerosos intelectuales liberales, fomentaron la liberalización de la economía. El paisaje urbano de la India se ha transformado por completo. También se aprecian cambios en numerosas zonas rurales, en particular en el agrícola Punjab.
Devastado por la partición de la India en 1947, el Punjab sufrió las mayores migraciones en masa de la historia: millones de hindúes y de sijs se desplazaron a la India y otros tantos musulmanes fueron a Pakistán. Durante más de veinte años, trabajaron duro; muchos lograron ascender en la escala social, gracias a la revolución verde. Además de la importante migración al Reino Unido que siguió a la partición, hoy día numerosos jóvenes punjabís siguen expatriándose a ese país, pero también a Estados Unidos, Canadá y otras tierras lejanas. Envían a la India una parte del dinero que ganan en el extranjero. Las ciudades están llenas de coches último modelo, de modernos equipos audiovisuales, de McDonalds y de antenas parabólicas, en los barrios ricos como en los pobres. Hasta los pueblos disponen de cajeros automáticos y todo el mundo lleva zapatillas Nike, gafas de sol Ray Ban y camisetas Benetton. La mitad son falsos, pero ¿qué más da? La polarización entre ricos y pobres es incluso mayor que antes pero, realmente, ¿a quién le importa? ¡Es hora de disfrutar!
Lo paradójico del bhangra es que se impone como una peculiaridad india precisamente en la década en que sus adeptos se integran con entusiasmo en el mercado mundial. Todos los chicos de entre 13 y 23 años, reyes del consumismo, dirán lo mismo: “Es nuestra música.” El éxito de la música india en el país de los blancos (el Reino Unido) — Apache Indian, Bally Sagoo, etc.— los enorgullece. “Ya no consumimos la cultura de otros. Ahora producimos la música que el mundo quiere escuchar.” Pero ¿acaso no surgió en Occidente el auge del bhangra antes de ser exportado a la India? “Sí, pero es indio, ¿entiendes? Esta música la componen nuestros chicos.”
Pero ¿por qué el bhangra? “Es muy bailable” me contestan. Pregunto si eso no es una característica de la música tradicional en general. “Supongo que sí”. Sigue el silencio hasta que alguien, mayor, pregunta: “¿Se acuerda del dandiya?” (un tipo de música y baile popular del Gujarat, estado occidental de la India, que estuvo de moda en los años ochenta). “Eso sí era bailable”. Entonces ¿por qué ha sido destronado por el bhangra? “Es muy sencillo” me contesta. “Antes los emigrantes eran mayoritariamente gujjus (del Gujarat); hoy día los punjus (del Punjab) son los más numerosos, por lo tanto se impone su música.” En efecto, la explicación es sencilla. Quizás demasiado sencilla. ¿Por qué entonces no se escucha el gidda? Procede del Punjab y es tan bailable como el bhangra. “La razón es también muy sencilla. El gidda es música de mujeres. ¿Cómo lo van a cantar o bailar los hombres?” Pero el bhangra ¿no es demasiado masculino?; lo cantan los hombres. “Efectivamente. El bhangra es música de hombres. Por lo tanto, cualquiera puede bailarlo.” Sí, ya veo, supongo que en el fondo todo es muy sencillo.
Un amigo punjabí, apasionado por la música local, me da otra explicación: “Todo es cuestión de identificación. La gente asocia el bhangra con la cultura del Punjab porque las películas hindi recurren mucho más al bhangra que a cualquier otra forma de música popular punjabí. Entonces se acaba creyendo que el bhangra es la única música típica del Punjab. La mayor parte de lo que se oye hoy en día no tiene nada que ver con el auténtico bhangra, pero se cree que lo es por el uso del dhol (un instrumento de percusión de dos caras que se cuelga del hombro). Cualquier música a base de dhol y de balle balle (un grito que expresa alegría) o de kudiye (muchacha en Punjabí) se considera bhangra.” Entonces, ¿qué es el llamado bhangra actual?, pregunto. “En la mayoría de los casos, no es más que kitsch. Se mezcla un poco de esto y de lo otro hasta encontrar la fórmula adecuada. A partir de ahí, lo que se oye no son más que variaciones de lo mismo.” Obvia decir que las compañías discográficas ganan con ello muchísimo dinero.
¿Quién lo diría? Una gran parte del bhangra que escuchamos en realidad no es bhangra. “¿Qué más da?” me dice una chica de 18 años. “Es música india y entendemos la letra. No como las canciones en inglés en las que sólo se entiende una palabra que otra.” Pero, ¿cuánta gente entiende lo que dice el rey del bhangra-pop, Daler Mehndi, en sus escasas letras? “La gente no presta atención” contesta ella. “Daler Mehndi tiene canciones preciosas. Con una gran carga filosófica.” Ante mi escepticismo, prosigue: “Sí, con carga filosófica. En una canción compara el amor con un hilo que se va enrollando en una rueda…” Recita los versos en punjabí. Debo reconocer que son hermosos. Pero el lenguaje no es fácil de entender. “Claro, porque es tradicional. Mi abuela me lo explicó” reconoce mi joven amiga. Esto resulta interesante. ¿Qué piensa la abuela de todo esto? “Bueno, le divierte. Nunca se imaginó que este tipo de canciones se oirían en las discotecas.” ¿No se sentirá ofendida? “En verdad, no. Dice que vivimos en la era del dólar y que la gente vendería hasta a su madre con tal de ganar algún dinero.” ¿Pero le agrada esta situación? “Supongo que no le fastidia demasiado porque me sirve para aprender algo de punjabí. Yo nunca estuve en el Punjab …”
El bhangra está de vuelta. Los vigorosos campesinos del Punjab lo crearon para celebrar las cosechas, las bodas y otros alegres acontecimientos. Los nietos emigrantes lo exportaron a Occidente. Allí se mezcló con el rap y el reggae de los barrios pobres, así como con la música de las películas hindi. Una vez reinventado, las grandes compañías discográficas lo exportaron de nuevo a la India, realizando importantes beneficios. Hoy día en la India, el bhangra permite a los niños ricos descubrir su propio patrimonio rural. Obviamente, el bhangra de hoy no tiene nada que ver con el de los campesinos que lo crearon. Pero ¿qué más da? “¡Es hora de disfrutar!”

APRENDIENDO BHANGRA

¡ BHANGRA!

Objetivo del curso

Que cáda persona viva su propia experiencia. Tanto personal como grupal en relación al baile; con su percepción, movimiento, ritmo, expresión y conciencia de su propia capacidad infinita para crear y ser uno mismo. Liberar todas las tensiones del cuerpo que nos limitan a ser sensibles a los sonidos, sacar adrenalina creadas en momentos de exigencia con uno mismo y del entorno, de esta manera todo lo que hagamos con nuestro cuerpo será sin dudas una gran experiencia de liberación.Es el resultado del interés de todas las personas que han visto y experimentado el Bhangra desde una visión de crecimiento, en la que han buscado poder compartirlo con otros.

Es un proceso de crecimiento, acompañado por sonidos tradicionales y la riqueza de las diferentes culturas, que son parte de nosotros como humanidad.La formación es en si todo un experimento, donde el individuo se integra a un método de aprendizaje diseñado por mi campo de experiencia, obtenida a través de la auto investigación creativa.Esta formación está dirigida a personas que no tienen conocimientos, pero tienen un contacto con el cuerpo, ya sea practicando yoga, artes marciales, gimnasia o danza de manera no profesional.

¿Cómo se imparte?
12 módulos de un fin de semana cada uno, dedicados a conocer, fortalecer y experimentar a nuestro propio cuerpo a través del baile.Esta formación apunta al desarrollo, al potencial individual de cada ser humano para que sea alcanzado de forma progresiva. La incorporación del Bhangra como baile nos da la experiencia del flujo natural de nuestros movimientos, poniéndonos en contacto con la música y los sonidos básicos del cuerpo, creando así, una comunicación entre uno mismo y su universo.

También repasaremos varios bailes tradicionales del mundo, reconociendo sus raíces y percibiendo en el cuerpo el mensaje básico del sonido , que todas las músicas tradicionales tienen. Usaremos técnicas de expresión corporal, expresión teatral y sensibilización de los sentidos. Aprenderemos danzas de manos de profesores que estarán enseñándonos en la formación. También usaremos técnicas de sensibilización y fortalecimientos de nuestros sistemas (sistema nervioso, sistema glandular, sistema respiratorio, etc) meditación dinámica y otras cosas.

Tecnicas:
- Renacimientos
- Respiracón
- Shabda Yoga
- Meditación
- Teatro
- Expresión Corporal
- Danzas Circulares Afro-Danzas Sufis
- Gatka

Otra parte, no menos importante, es el desarrollo de la persona en sí misma a través del arte de la expresión y de la creatividad, del conocerse a si mismo abriéndose a una nueva forma de ver su interior y entorno, con una idea totalmente renovada, habiendo trascendido sus fronteras, limitaciones, creencias y patrones limitados para vivir en el campo de las posibilidades.El objetivo no es mas que descubrirse a uno mismo en su total potencial como ser humano, artista, creativo, músico y canal de la naturaleza.


Contenidos:
- Expresión Corporal.
- Movimiento Consciente: Sensibilizasión, ShabdaYoga.
- Calidades de movimiento.
- Técnicas de relajación y respiración.
- El espacio y sus posibilidades.
- Creatividad, comunicación, improvisación y desinhibición.
- Ritmo, coordinación, musicalidad.
- Trabajo con elementos para desarrollar historias.
- Danza: movimiento creativo con el Bhangra.
- Composición coreográfica para bailar Bhangra.

En cada módulo hay un total de 14 horas de trabajo, llegando a un total de 168 horas de formación completa.

MODULOS

1º módulo: Disolviendo Ideas

- patrones. ideas, creencias en la mente
- memoria del cuerpo hechas nudos

2º módulo: Desidentificación

- ¿Ser o no ser? ¿Quien soy?
- dejar de ser yo

3º módulo: Conociendo la realidad del cuerpo

- purificando, sensibilizando
- respirando, integrando

4º módulo: El cuerpo estimulado por ritmos

- interpretando, comunicando
- creando, acompañando

5º módulo: Folklores del mundo, culturas, raíces, tradición musical

- siendo un espectador del mundo
- sintiendo el origen en cada tradición

6º módulo: Comunicándote en el baile

- expresión corporal, arte comunicativa
- musico-terapia

7º módulo: Bhangra, ritmo, rebote, coordinación de los hemisferios

- recordando desde el sonido
- integrando las bases

8º módulo: Experimentando tu vitalidad bailando

- ¿como tener el cuerpo siempre que queramos con mucha energía?
- el cuerpo, el templo del alma

9º módulo: Pasos, coordinación entre cielo y tierra

- caminos a seguir para enseñar a bailar
- como aprender para enseñar

10º módulo: Creatividad

- creando historias a través de lo que vemos en la naturaleza
- expresar lo que vemos

11º módulo: Coreografía

- cómo crear a través de la naturaleza una coreografía
- animación y celebración con el público

12º módulo: Presentación individual y en grupo

- Una fiesta habierta para todos.


¿QUE ES BHANGRA?



Bhangra

¿Qué es Bhangra?

Bhangra! es una danza tradicional del Punjab, estado ubicado al norte de la India. Nació en tiempos antiguos, de manos de agricultores que expresaban gozosamente la alegría de la vida. Artesanos, guerreros, hombres y mujeres fueron construyendo esta danza combinando sus movimientos de trabajo con el agradecimiento a la vida y la energía de la celebración. Bhangra! es una danza altamente estimulante, que produce un efecto terapéutico en quienes la práctica, ya que otorga alegría física, vitalidad, eleva el espíritu y fortalece el aura.

Entendiendo el Bhangra!

Es similar al Gatka, que es un arte marcial que expande la proyección de los cuerpo sutílesa través de su práctica. El Gatka fue creado para la guerra, enseñado tradicionalmente por los Nihang, guerreros del Gurú que entrega su vida para defender al libro sagrado de los Sikhs, como también al Templo dorado . La diferencia con el Bhangra es que este último es un folklore tradicional basado en la alegría de festejar temas como la unión de dos personas en matrimonio, o la devoción por el Waheguru, el único Dios y Maestro Eterno.

Bhangra trabaja con ambos hemisferios del cerebro, por la necesidad de coordinación que requiere, ya que cada movimiento que se realiza es igual en ambos lados. Bhangra en sí, trabaja el fortalecimiento del aura, ayudando a la vitalidad física y espiritual.

Bhangra es tanto para hombres como mujeres.

Lo que trabajamos en Bhangra:

Coordinación:

La coordinación se da entre los dos hemisferios del cerebro: el derecho, relacionado con el área emocional; y el izquierdo, ligado al ámbito mental. A través de la coordinación establecemos una interrelación entre estos dos hemisferios, creando conciencia de los tiempos de movimiento a cada lado de nuestro cuerpo, es decir ritmo y equilibrio. La coordinación es esencial para nuestra vida, es una forma de ampliar nuestro espacio de conciencia de manera equilibrada. Los movimientos coordinados reflejan un accionar más fluido y lleno de integridad en la presencia del individuo con su cuerpo. Al mismo tiempo, toda la estructura física, que es perfecta en su diseño anatómico, se va regulando en su proporción natural. El equilibrio de las polaridades presentes en todo el cuerpo y la fluidez de todos los canales energéticos y físicos, se generan gracias a la coordinación.

Rebote:

Es una de las maneras que podemos entender como se baila el Bhangra. Para ello, podemos imaginar que estamos cabalgando un caballo, siendo el ritmo y el movimiento del galope una de las formas que adoptamos en este baile, permitiendo que éste sea muy divertido y completo. En Bhangra, experimentamos el uso de la fuerza de gravedad para crear un movimiento activo que tiene una respuesta suave, manifestando una de las bellezas de los movimientos asiáticos, que es ser fuerte como una roca y a la vez suave como una pluma, lo que nos lleva a ser conscientes de nuestro centro. El rebote en si es un movimiento que amplía nuestro campo de percepción de la realidad del cuerpo.

Conciencia del centro:

Solemos utilizar una mano más que la otra, o vemos mejor con un ojo que con el otro. Tenemos una pierna unos milímetros más larga que la otra, escuchamos más con un oído que con el otro o tenemos una fosa nasal más despejada que la otra. Si somos conscientes, veremos cómo no estamos equilibrados ni nos encontramos en nuestro centro en relación a los sentidos básicos de nuestro cuerpo. En el momento en que nos establezcamos en nuestro centro, existirá un equilibrio, una armonía, que nos permitirá, como muy bien dice la palabra, estar centrados. Así de importante es nuestro centro, lo cual no quiere decir que no tengamos un equilibrio, si no más bien que no la tenemos del todo. Solemos tener una conciencia natural de nuestro centro de un 40%, mas no llega a ser completa, de manera que todo está relacionado. El centro nos trae equilibrio, el equilibrio nos trae coordinación y la coordinación nos permite ser conscientes de nuestro centro y de la realidad infinita del cuerpo, que es el templo del alma para que esta se pueda expresar libremente. De la parte alta del cuerpo a la baja, tenemos como punto de referencia de nuestro centro al ombligo; y del lado derecho hacia el izquierdo, se encuentra la columna vertebral. Todo nuestro cuerpo es de por sí de forma circular, y mantiene en cada punto al centro: desde la parte central del cuerpo, que nos otorga equilibrio, hasta los pequeños centros que se ubican por todo el cuerpo y que se comunican entre sí.

Cielo/Tierra:

Este baile tiene una forma de expresión que mantiene la comunicación entre tu tierra (las piernas) y tu cielo (los brazos). La tierra refleja el lugar donde nacen los alimentos que cultivamos y que nos alimenta; y el cielo, es el dador de todas las condiciones para que esta tierra nos dé de comer, representando la humildad y agradecimiento. Es por ello que bhangra surgió de los campos de cultivos entre agricultores que siempre alzaban los brazos en gratitud al padre. Este baile refleja una comunicación que surge desde la humildad y felicidad.

Estimulación de todo el cuerpo y los centros energéticos:

La música es un pulso estimulante para todos los circuitos de nuestro cuerpo, afectándonos con su ritmo y las bases de la melodía, limpiando y sensibilizándonos con la onda sonora y la comunicación que se da entre tú y tu universo. Es difícil no moverse al escuchar bhangra.

Comunicación:

La comunicación que desarrollamos en el bhangra es muy dinámico y activo. Estamos comunicándonos todo el tiempo con la música y el baile, mas esta comunicación no solo se queda ahí, si no que va mas allá, se transforma en una comunicación infinita entre tu y el universo, como se ha mencionado anteriormente. Cuando nos miramos al espejo, son pocas las cosas que nos gustan de nosotros mismos. Solemos pensar más en lo que no nos gusta de nuestro cuerpo. Para el subconsciente eso quiere decir “No me quiero”. Este no quererse lleva a no gustar lo que eres, y la relación entre tú y tu cuerpo se vuelve similar al de dos personas que no se quieren y que llegan a tener rabia el uno hacia el otro. Muchas veces nos tratamos mal no cuidando de nuestro cuerpo, comiendo mal o no comiendo adecuadamente en los horarios correspondientes, descuidando de la calidad de la comida. Somos exigentes con nuestras limitaciones, y sabiendo esto, ¿es difícil amarnos y cuidamos a nosotros mismos? Una dificultad que se presenta es la falta de la verdadera comunicación con nosotros mismos. Tenemos tantas tensiones que no queremos ni siquiera mover un dedo. Esto es comprensible, sin embargo siempre tendremos una pregunta por responder: ¿No nos gustaría estar mejor? ¿Sentirnos realizados con lo que somos? Pues sí, y una manera de lograrlo es creando esta comunicación con nuestro cuerpo, de manen vital, amorosa, consciente, bailando y disfrutando de lo que verdaderamente somos.

Hoy en día, al Bhangra lo tenemos como referencia a través del conocido cantante Malkit Singh, quien dirigió la banda sonora de la película “La boda del Monzón” y “Quiero ser como Beckham”.En Latinoamérica la Escuela Transdiciplinaria de danzas "Bhangra", fundada por Bhai Haribhajan Singh Ji Khalsa es la pionera en la difusión de este arte tradicional.